Botani Tallow

Andorra —

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Tu rutina no necesita veinticinco pasos.

Educación

Empieza por una fórmula sencilla: sebo de pasto purificado e infusionado con plantas, elaborado en nuestro laboratorio de Andorra.

Crema Botani Tallow abierta, con la tapa apoyada al lado

Sin agua. Sin conservantes. Sin emulgentes. Sebo de pasto. Andorra · Km 0. Seis pasos.

La idea

Sí, utilizamos grasa animal purificada.

Nuestras fórmulas aportan lo que necesita tu piel: sin rellenos, sin tóxicos y sin ingredientes innecesarios. No escondemos la materia prima; te enseñamos de dónde viene y cómo la trabajamos.

Sebo purificado, la materia de la que sale todo

La barrera cutánea contiene lípidos que ayudan a mantener la hidratación y a proteger la piel.

Muchas fórmulas cosméticas utilizan agua, emulgentes y otros ingredientes para conseguir su textura y conservación.

El sebo es rico en ácidos grasos. Lo purificamos lentamente y lo convertimos en una base cosmética fácil de aplicar.

La diferencia

Una base tradicional, trabajada de otra manera.

El tallow contiene ácidos grasos como el oleico, el palmítico y el esteárico. Nosotros partimos de esa materia y la purificamos a mano en lotes pequeños.

Después la infusionamos con plantas seleccionadas y formulamos cada producto para una necesidad concreta, con una lista de ingredientes fácil de consultar.

Cómo se hace

Seis pasos, sin atajos.

Lo que hay dentro

El sebo no es sólo grasa.

Es el vehículo de cuatro vitaminas liposolubles y de los mismos ácidos grasos que tu piel fabrica para protegerse. Están ahí porque el animal las acumula en la grasa, no porque las hayamos añadido después.

Retinol

La vitamina de la reparación: interviene en la cicatrización y en la formación de células nuevas. En cosmética se asocia a una piel más firme y a menos marca de arruga y flacidez. El sebo de pasto la lleva de serie, porque el animal la acumula en su propia grasa.

Colecalciferol

La del sol. Tiene un papel antiinflamatorio y participa en la renovación celular, que es lo que mantiene la piel trabajando a su ritmo en lugar de envejecer antes de hora. Es liposoluble: viaja en la grasa, no en el agua, y por eso aquí llega entera.

Tocoferol

El antioxidante liposoluble de la fórmula. Frena la oxidación de las grasas, las del tarro y las de tu piel, y ayuda a protegerla frente a la radiación ultravioleta y alivia la irritación. Es también la razón de que nuestros productos no necesiten conservantes.

Cobalamina

Interviene en la regeneración celular, baja la inflamación y se asocia a un tono más uniforme, con menos hiperpigmentación. Es poco habitual en cosmética vegetal: es una de las cosas que sólo aporta una grasa animal.

Ácido linoleico conjugado

El ácido graso que explica por qué el sebo hidrata sin tapar. No sella la piel como una capa de plástico: deja entrar y salir la humedad, de modo que la piel se regula sola. Es la diferencia entre nutrir y asfixiar.

Ácido oleico

El ácido graso mayoritario del sebo de pasto y el que lo hace tan fácil de absorber: penetra en lugar de quedarse encima. Es el mismo que domina el aceite de oliva.

Ácido palmítico

Uno de los que tu propia piel fabrica para mantener la barrera cerrada. Que esté aquí es la razón de que la piel reconozca la fórmula al instante en lugar de tratarla como algo ajeno.

Ácido esteárico

Le da al sebo su cuerpo: esa textura de manteca que se funde con el calor de los dedos. También ayuda a que lo demás (aceites, infusión, vitaminas) se quede donde tiene que quedarse.

Y lo que le añadimos

Cuatro plantas, en infusión lenta.

No van en extracto ni en gota de aroma. El sebo se infusiona con ellas durante días y se queda con lo que sueltan.

  • Caléndula Calma la piel reactiva
  • Manzanilla Baja la rojez
  • Lavanda Equilibrio y aroma
  • Llantén Repara y protege

Nuestras fórmulas llevan aceites esenciales. Si tienes la piel muy sensible o alguna alergia conocida, repasa la lista de ingredientes antes de comprar y prueba primero en el antebrazo.

Registro de proceso · Andorra

Sebo purificado en la cuchara, antes de montar
  1. i.

    Fundir

    Sebo sólido fundiéndose en el cazo, con la mitad todavía en trozos blancos

    La grasa entra sólida y sale líquida, a fuego bajo. Es el único momento en que se calienta de verdad, y se hace despacio para no quemarla.

  2. ii.

    Purificar

    Sebo fundido separado en capas, con la espumadera retirando la película de arriba

    Se separa lo que no es grasa. De aquí sale el olor: un sebo mal purificado huele a lo que era, y uno bien purificado no huele a nada.

  3. iii.

    Colar

    Grasa dorada cayendo a hilo por un colador fino forrado de muselina

    Filtrado fino, y otra vez. Lo que pasa el colador es lo único que llega al tarro.

  4. iv.

    Infusionar

    Pétalos de caléndula y lavanda en reposo dentro de la grasa, a contraluz

    Las plantas se dejan reposar dentro de la grasa hasta que sueltan lo suyo. No se añade extracto: se infusiona, que tarda más.

  5. v.

    Montar

    Varillas levantando un pico de crema montada sobre la superficie estriada

    Se bate hasta que coge cuerpo de crema. Sin agua y sin emulgentes, la textura sale del batido y de la temperatura, de nada más.

  6. vi.

    Envasar

    Tarro negro llenándose de crema, alisada al ras con una espátula

    A mano, tarro a tarro, con el número de lote escrito. Ese número es el que aparece en la ficha del producto.

La crema Botani Tallow sobre un bloque de piedra, a la luz de la tarde

Por qué tarda

Ninguno se puede acelerar.

Cada paso hace una cosa distinta y todos necesitan su tiempo. Saltarse uno, o correrlo, se paga en el resultado: en el olor, en la textura o en lo que aguanta.

Y el sitio importa tanto como el método. Para que la grasa sea buena el animal tiene que haber comido hierba al aire libre, no pienso en una nave con otros ochocientos mil. En Andorra eso lo tenemos a mano, y por eso el laboratorio está aquí.

Pasos
Seis
Días
Seis
A mano
Todo

Qué dice la investigación

Evidencia, con sus límites.

Una revisión de alcance encontró indicios de propiedades hidratantes, pero señala que todavía faltan estudios cosméticos en humanos y datos concluyentes sobre posibles efectos adversos. No presentamos esta revisión como una prueba clínica de los productos Botani Tallow.

Lo que nos preguntáis

No prometemos milagros. El sebo no borra arrugas ni sustituye a un tratamiento médico.

  1. 01 ¿Grasa animal en la cara? Suena raro.

    Suena raro porque llevamos setenta años acostumbrados a lo sintético. Antes se usaba siempre: cuando alguien se hacía una herida, se le ponía sebo. Lo que hemos hecho es recuperarlo con la tecnología y el conocimiento de ahora.

  2. 02 ¿Huele a animal?

    No. El olor está justamente en lo que se retira durante la purificación: son seis pasos y ese es justamente su objetivo. Lo que queda huele a la planta con la que se infusiona.

  3. 03 ¿Me va a tapar el poro?

    No es lo que vemos ni lo que nos cuenta la gente que la usa. Al parecerse tanto a la grasa que tu piel ya fabrica, se absorbe en lugar de quedarse encima. Aun así, cada piel es cada piel: si notas que a la tuya no le va, díselo a Pili.

  4. 04 ¿Tengo que tirar mis cremas?

    No hace falta que tires nada. Empieza mirando los ingredientes de lo que ya tienes. Si en los primeros puestos hay agua y derivados del petróleo, ya sabes por qué te deja la piel tirante a las pocas horas.

  5. 05 ¿Sirve para pieles sensibles?

    Es precisamente donde más nos lo agradecen, porque la fórmula es corta y no lleva perfume sintético. Si tienes una afección diagnosticada, consúltalo antes: esto es cosmética, no un tratamiento médico.

  6. 06 ¿Vale para veganos?

    No. El sebo es grasa animal y no lo escondemos. Si buscas cosmética vegana, esta no es tu marca.

Por dónde empezar

Cuatro productos. Una sola base.